http://www.lavozdegalicia.es/noticia/arousa/2014/07/20/ojos-azules-hijo-sirena/0003_201407A20C4994.htm
Ria de Arosa / Ria deArousa
Los ojos azules del hijo de la sirena
Una leyenda relaciona a los Mariño y sus descendientes con los seres mitológicos del mar
susana luaña, vilagarcía / la voz, 19/7/2014
Los romanos tenían al rey Neptuno y los griegos a
Poseidón, los escandinavos a Kraken y los hindúes a Makara. Y Vilaxoán
tiene a los Mariño, una familia de nobles vinculada a los seres
mitológicos del mar, estrechamente relacionados con los mitos y las
leyendas gallegas.
Poseidón, los escandinavos a Kraken y los hindúes a Makara. Y Vilaxoán
tiene a los Mariño, una familia de nobles vinculada a los seres
mitológicos del mar, estrechamente relacionados con los mitos y las
leyendas gallegas.
El apellido de quienes fueron dueños del pazo de
Sobrán hunde sus raíces, de hecho, en la nómina de seres fabulosos que
se pasean por Galicia. Como recuerda Víctor Vaqueiro en su Guía da Galiza máxica, ya el cardenal Jerónimo del Hoyo se hacía eco en el siglo XVII de la presencia en los alrededores de A Coruña de «certos
peixes semellantes a homes, agás no feito de teren mans e pés
lixeiramente tortos por culpa da natación que practican arreo. Estes
exemplares, a quen chaman homes mariños, posúen nas súas costas finas e
pretas espiñas que semellan pelos, e deles din os mareantes que a súa
presenza nas augas é sinal de boa pesca, alén de seren amigos dos
humanos, que acostuman darlle pan». Entre el mito y la ficción se
sitúan testimonios de marineros que aseguran haberlos visto en el mar,
tratando de subir a sus barcos o huyendo ante la presencia de los
humanos.
Sobrán hunde sus raíces, de hecho, en la nómina de seres fabulosos que
se pasean por Galicia. Como recuerda Víctor Vaqueiro en su Guía da Galiza máxica, ya el cardenal Jerónimo del Hoyo se hacía eco en el siglo XVII de la presencia en los alrededores de A Coruña de «certos
peixes semellantes a homes, agás no feito de teren mans e pés
lixeiramente tortos por culpa da natación que practican arreo. Estes
exemplares, a quen chaman homes mariños, posúen nas súas costas finas e
pretas espiñas que semellan pelos, e deles din os mareantes que a súa
presenza nas augas é sinal de boa pesca, alén de seren amigos dos
humanos, que acostuman darlle pan». Entre el mito y la ficción se
sitúan testimonios de marineros que aseguran haberlos visto en el mar,
tratando de subir a sus barcos o huyendo ante la presencia de los
humanos.
Para entroncar esta serie de leyendas con la comarca
es necesario retroceder al siglo XV, cuando aparecen las primeras
referencias históricas de la existencia del pazo de Sobrán, en Vilaxoán,
una fortaleza que fue propiedad, entre otros, de Paio Gómez de
Soutomaior, Suero Gómez de Soutomaior y Xoán Mariño de Soutomaior, donde
aparece el apellido que da origen a la leyenda.
es necesario retroceder al siglo XV, cuando aparecen las primeras
referencias históricas de la existencia del pazo de Sobrán, en Vilaxoán,
una fortaleza que fue propiedad, entre otros, de Paio Gómez de
Soutomaior, Suero Gómez de Soutomaior y Xoán Mariño de Soutomaior, donde
aparece el apellido que da origen a la leyenda.
De la historia del pazo, de la saga de los Mariño y
de la relación de Vilaxoán con las sirenas y los seres fabulosos del mar
sabe mucho Teo Cardalda, que constata cómo tanto en los escudos
nobiliarios del pazo de Sobrán como en la heráldica del de O Rial,
relacionado también con los Mariño, aparecen las sirenas y el mar, algo
que todavía se puede descubrir en sus paredes, aunque mucho mejor
conservado el de O Rial que el de Sobrán.
de la relación de Vilaxoán con las sirenas y los seres fabulosos del mar
sabe mucho Teo Cardalda, que constata cómo tanto en los escudos
nobiliarios del pazo de Sobrán como en la heráldica del de O Rial,
relacionado también con los Mariño, aparecen las sirenas y el mar, algo
que todavía se puede descubrir en sus paredes, aunque mucho mejor
conservado el de O Rial que el de Sobrán.
Teo Cardalda se hace eco de una hermosa historia
recogida ya por Torquemada en el siglo XVI que relaciona a la villa
arousana no solo con los seres mitológicos del mar sino también con un
personaje de leyenda de la categoría de Roldán, el joven emparentado con
el rey Carlomagno que dio origen al más famoso de los romances épicos
medievales, La chanson de Roland.
recogida ya por Torquemada en el siglo XVI que relaciona a la villa
arousana no solo con los seres mitológicos del mar sino también con un
personaje de leyenda de la categoría de Roldán, el joven emparentado con
el rey Carlomagno que dio origen al más famoso de los romances épicos
medievales, La chanson de Roland.
Como no hay pueblo orgulloso de sí mismo que no
aspire a codearse con los grandes mitos, y el de Vilaxoán lo es, a lo
largo de los siglos se fue tejiendo una preciosa historia que coloca a
Roldán, herido de guerra, recuperándose de la batalla en la isla de
Sálvora. «Unha mañanciña paseaba a cabalo pola praia
-relata Cardalda- cando ao lonxe avistou como o corpo dunha muller
deitado na praia. Ao chegar preto dela viu que se trataba dunha serea
cun corpo de muller de rostro fermoso, peitos emerxentes e unha esvelta
cintura, rematando cunha relucente cola de peixe».
aspire a codearse con los grandes mitos, y el de Vilaxoán lo es, a lo
largo de los siglos se fue tejiendo una preciosa historia que coloca a
Roldán, herido de guerra, recuperándose de la batalla en la isla de
Sálvora. «Unha mañanciña paseaba a cabalo pola praia
-relata Cardalda- cando ao lonxe avistou como o corpo dunha muller
deitado na praia. Ao chegar preto dela viu que se trataba dunha serea
cun corpo de muller de rostro fermoso, peitos emerxentes e unha esvelta
cintura, rematando cunha relucente cola de peixe».
El héroe de Roncesvalles quedó prendado de su
hermosura y no pudo evitar tomarla en brazos y hacer el amor con ella.
Cuando le preguntó su nombre, la sirena no pudo responder. Su amante
era muda, por lo que Roldán decidió bautizarla y le puso el nombre de
Mariña, por haber llegado del mar.
hermosura y no pudo evitar tomarla en brazos y hacer el amor con ella.
Cuando le preguntó su nombre, la sirena no pudo responder. Su amante
era muda, por lo que Roldán decidió bautizarla y le puso el nombre de
Mariña, por haber llegado del mar.
El amor de la pareja hizo de la sirena mujer, que fue
despojándose de sus escamas a la vez que colmaba la felicidad del héroe
cuando ella se quedó embarazada y dio a luz un hermoso hijo «de ollos azuis como a súa nai e forte como o seu pai».
despojándose de sus escamas a la vez que colmaba la felicidad del héroe
cuando ella se quedó embarazada y dio a luz un hermoso hijo «de ollos azuis como a súa nai e forte como o seu pai».
La familia duró lo que duró la vida de Roldán, que
murió en la batalla de Roncesvalles. Entonces la sirena volvió al mar,
pero antes lanzó una advertencia: Cada generación que la descendencia de
su hijo pariese, debía renunciar a uno de sus retoños y entregárselo a
ella al mar. Por supuesto, el niño debía tener los ojos azules.
murió en la batalla de Roncesvalles. Entonces la sirena volvió al mar,
pero antes lanzó una advertencia: Cada generación que la descendencia de
su hijo pariese, debía renunciar a uno de sus retoños y entregárselo a
ella al mar. Por supuesto, el niño debía tener los ojos azules.
De lo implantada que está la leyenda en las Rías
Baixas da fe la escultura de la sirena que recibe a los navegantes en la
isla de Sálvora, que lleva la siguiente inscripción: «La sirena de
Sálvora tuvo amores con un caballero romano naufragado en la isla. Nació
un niño que se llamó Mariño...». La escultura, que tanto recuerda a la
de Copenhague, data de 1968 y es obra del artista burgalés Ismael Ortega
Martín, que la realizó por encargo de Joaquín Otero-Goyanes, marqués de
Revilla y descendiente de los primeros propietarios de la isla.
Baixas da fe la escultura de la sirena que recibe a los navegantes en la
isla de Sálvora, que lleva la siguiente inscripción: «La sirena de
Sálvora tuvo amores con un caballero romano naufragado en la isla. Nació
un niño que se llamó Mariño...». La escultura, que tanto recuerda a la
de Copenhague, data de 1968 y es obra del artista burgalés Ismael Ortega
Martín, que la realizó por encargo de Joaquín Otero-Goyanes, marqués de
Revilla y descendiente de los primeros propietarios de la isla.
Hay otras versiones, como la que da el nombre de
Froilaz al caballero que se enamoró de Mariña y que consiguió que la
muda sirena pudiese hablar cuando le arrebató de sus brazos al hermoso
hijo de ojos azules y simuló que lo echaba al fuego. La sirena,
entonces, gritó.
Froilaz al caballero que se enamoró de Mariña y que consiguió que la
muda sirena pudiese hablar cuando le arrebató de sus brazos al hermoso
hijo de ojos azules y simuló que lo echaba al fuego. La sirena,
entonces, gritó.
Quienes todavía llevan ese apellido se sienten
orgullosos descendientes del caballero francés y de la sirena, tal y
como se puede leer en el blog Navegante del mar de papel, donde una
escritora de Arcade, de apellido Mariño, reproduce la leyenda y se
reconoce identificada con la figura de Ariel, la sirenita de la película
de Walt Disney. Desde que la vio de pequeña, dice, se siente sirena.
orgullosos descendientes del caballero francés y de la sirena, tal y
como se puede leer en el blog Navegante del mar de papel, donde una
escritora de Arcade, de apellido Mariño, reproduce la leyenda y se
reconoce identificada con la figura de Ariel, la sirenita de la película
de Walt Disney. Desde que la vio de pequeña, dice, se siente sirena.
Y es que si ya es difícil ponerle puertas al campo,
¿quién se las pone al mar? ¿Y quién a la imaginación que se deja llevar
por cantos de sirena?
¿quién se las pone al mar? ¿Y quién a la imaginación que se deja llevar
por cantos de sirena?
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